EL PAJARO DEL ALMA

Publicado: 08/09/2007 en NOTICIAS DE ACTUALIDAD

 

 

 

Hondo, muy hondo, dentro del cuerpo habita el alma. Nadie la ha visto nunca pero todos saben que existe, y no solo saben que existe, saben también que hay en su interior. Dentro del alma, en su centro está, de pie sobre una sola pata, un pájaro: "el pájaro del alma". El siente todo lo que nosotros sentimos. Cuando alguien nos hiere, el Pájaro del Alma vaga por nuestro cuerpo, por aquí, por allá, en cualquier dirección, aquejado de fuertes dolores. Cuando alguien nos quiere, el Pájaro del Alma salta, dando pequeños  y alegres brincos, yendo y viniendo, adelante y atrás. Cuando alguien nos llama por nuestro nombre, el Pájaro del Alma presta atención a la voz, para averiguar que clase de llamada es esa. Cuando alguien se enoja con nosotros, el Pájaro del Alma se encierra en sí mismo silencioso y triste. Y cuando alguien nos abraza, el Pájaro del Alma,  que habita hondo, muy hondo, dentro del cuerpo, crece, crece, hasta que llena casi todo nuestro interior. A tal punto le hace bien el abrazo. Dentro del cuerpo, hondo, muy hondo habita el alma, nadie la ha visto nunca, pero todos saben que existe. Hasta ahora no ha nacido hombre sin alma, porque el alma se introduce en nosotros cuando nacemos, y no nos abandona ni siquiera una vez mientras vivimos. Como el aire que el hombre respira desde su nacimiento hasta su muerte. Seguramente quieres saber de qué está hecho el Pájaro del Alma. ¡Ah! es muy sencillo: está hecho de cajones y cajones, pero estos cajones no se pueden abrir así nada más. Cada uno está cerrado por una llave especial, y es el Pájaro del Alma el único que puede abrir sus cajones. ¿Cómo? También esto es muy sencillo: con su otra pata. El Pájaro del Alma está de pie sobre una sola pata; con la otra -doblada bajo el vientre a la hora del descanso- gira la llave, moviendo la manija y todo lo que hay dentro se esparce por el cuerpo. Y como todo lo que sentimos tiene su propio cajón, el Pájaro del Alma tiene muchísimos cajones. Un cajón para la Alegría (de conocerlos) y un cajón para  la Tristeza (de un amigo en problemas). Un cajón para la Envidia (hacia nadie !!), Un cajón para la Esperanza (de lo mejor para todos), Un cajón para la Decepción (que esperamos que nunca llegue), Un cajón para la Desesperación (con la confianza en una mano amiga), Un cajón para la Paciencia (tan difícil a veces !!), Un cajón para la Impaciencia (que sólo el tiempo derriba), También hay un cajón para el Odio (que rogamos nunca admitir), otro para el Enojo (tan humano como nuestro ser), otro para los Mimos (que nos deleitan), Un cajón para la Pereza (tan saludable), Un cajón para nuestro Vacío (tan doloroso), Un cajón para los Secretos más ocultos (éste es un cajón que casi nunca abrimos). Y hay más cajones. Y… Un cajón para el CORAZÓN  (que los ama … siempre!!!). También tú puedes añadir todos los que quieras. A veces la persona puede elegir y señalar al Pájaro que llaves girar y que cajones abrir. A veces el Pájaro decide. Por ejemplo: la persona quiere callar y ordena al Pájaro abrir el cajón del silencio: pero el Pájaro por su cuenta abre el cajón de la voz, y el hombre habla y habla y habla. Otro ejemplo: La persona desea escuchar tranquilamente pero el Pájaro abre, en cambio, el cajón  de la impaciencia: la persona se impacienta. Y  sucede que esa persona, sin desearlo siente celos; y sucede que quiere ayudar y es entonces cuando estorba. Porque el Pájaro del Alma no es siempre un Pájaro obediente y a veces causa penas… De todo esto podemos entender que cada persona es diferente por el Pájaro del Alma que lleva dentro. Un Pájaro abre cada mañana el cajón de la alegría: la alegría se desparrama por el cuerpo y la persona está dichosa. Otro Pájaro abre, en cambio, el cajón del enojo; el enojo se derrama y se apoderae de todo su ser, y mientras el Pájaro no cierra el cajón la persona continúa enojada. Un Pájaro que se siente mal, abre cajones  desagradables; un Pájaro que se siente bien, elige cajones agradables. Y lo que es más importante: hay que escuchar atentamente al Pájaro del Alma, porque sucede que el Pájaro del Alma nos llama  y nosotros no lo escuchamos. ¡Qué lástima! El quiere hablarnos de nosotros mismos. Quiere platicarnos de los sentimientos que encierra en sus cajones. Hay quien lo escucha a menudo. Hay quien rara vez lo escucha.  quien lo escucha solo una vez. Por eso es conveniente ya tarde, en la noche, cuando todo está en silencio, escuchar al Pájaro del Alma que habita en nuestro interior, hondo, muy hondo, dentro del cuerpo. Es entonces cuando reconocemos nuestros errores y virtudes, cuando nos reconciliamos con el universo, cuando surge desde nuestro corazón un cordón de plata que nos une a todos aquellos a quienes queremos y por quienes ofrendamos lo mejor de nuestro ser.
 
Siempre podemos ofrendar lo mejor de nosotros, solo es cuestión de querer!!

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s